En el ámbito de la fundición a baja presión (LPDC), el tubo ascendente sirve como conducto esencial entre el baño de metal fundido presurizado y la cavidad del molde. Los materiales tradicionales a menudo luchan con los ciclos térmicos extremos y la naturaleza corrosiva del aluminio fundido. El titanato de aluminio (ATI) se ha convertido en el material principal para estos componentes debido a su composición estequiométrica única, que proporciona un coeficiente de expansión térmica increíblemente bajo y propiedades no humectantes excepcionales. Estos tubos garantizan que el metal fundido permanezca a una temperatura constante y al mismo tiempo evitan la acumulación de escoria o aluminio solidificado en las paredes interiores.
Uno de los desafíos más importantes en los entornos de fundición es el choque térmico. Los tubos ascendentes de titanato de aluminio pueden soportar cambios rápidos de temperatura sin agrietarse ni fallar estructuralmente. Esto se debe en gran medida a la estructura de microfisuras inherente a la matriz cristalina del material, que absorbe las tensiones térmicas. En consecuencia, estos tubos no requieren procedimientos de precalentamiento extensos en comparación con las alternativas de hierro fundido o carburo de silicio, lo que reduce el tiempo de inactividad y el consumo de energía.
El titanato de aluminio es naturalmente "no humectante" para las aleaciones de aluminio. Esto significa que el metal fundido no se adhiere a la superficie del tubo. En términos prácticos, esto evita la formación de "corindón" o incrustaciones dentro del tubo, que pueden restringir el flujo y contaminar la pieza fundida. Al mantener una ruta de flujo limpia, los fabricantes pueden lograr mayores rendimientos y reducir significativamente la presencia de inclusiones de óxido en las piezas fundidas finales, como ruedas de automóviles o componentes de motores.
Al evaluar el retorno de la inversión de los consumibles de fundición, resulta útil comparar el titanato de aluminio con alternativas comunes como el nitruro de silicio o el hierro fundido. La siguiente tabla destaca por qué ATI suele ser la opción preferida para la estabilidad a largo plazo.
| Característica | Titanato de aluminio | Nitruro de Silicio | Hierro fundido |
| Expansión térmica | Extremadamente bajo | Bajo | Alto |
| Resistencia a la corrosión | Excelente | Muy bueno | pobre |
| Vida útil | 60-90 días | 90 días | 1-7 días |
| Costo-Beneficio | Equilibrado/Alto | muy caro | Bajo |
Para maximizar la vida útil de un tubo ascendente de titanato de aluminio, se deben seguir protocolos de manipulación y mantenimiento adecuados. Si bien el material es químicamente robusto, es cerámico y puede ser susceptible a impactos mecánicos.
La adopción de Tubos ascendentes de titanato de aluminio. contribuye directamente a los objetivos de sostenibilidad de una fundición moderna. Al extender la vida útil del tubo, las instalaciones reducen la frecuencia de reemplazo de piezas, lo que reduce la huella de carbono asociada con la fabricación y el transporte de componentes cerámicos. Además, las propiedades mejoradas de aislamiento térmico de ATI ayudan a mantener la temperatura de la masa fundida con menos entrada de energía de los calentadores del horno. Durante un año fiscal, la reducción de las tasas de desperdicio y la disminución de los costos de mano de obra de mantenimiento a menudo resultan en una ganancia neta significativa para la instalación.
¡Díganos qué desea y nos pondremos en contacto con usted lo antes posible!